Título: “Un isuik (Un saber muy grande)” 
Director: Luis  Tróchez Tunubalá
Duración: 26′

Título: “Flores de la llanura”
Directora: Mariana Xochiquétzal Rivera
Duración: 19′

Imbricación se define como la disposición de piezas superpuestas parcialmente, solapadas, como las escamas de los peces, las tejas de los techos e incluso los pétalos de algunas flores. Esta palabra suele usarse, en sentido figurado, para describir cómo se configuran las desigualdades y opresiones con un enfoque interseccional. Por ejemplo, para evidenciar cómo la opresión que sufre un hombre racializado no es equiparable a la que sufre una mujer racializada, y en extensión, las diferencias entre una mujer racializada con poder adquisitivo sobre otra racializada y empobrecida. ¿Podríamos considerar la identidad como una imbricación de elementos que componen el ser para defenderse de las opresiones? “Un isuik (Un saber muy grande)” y “Flores de la llanura” son dos documentales que nos pueden dar algunas pistas a partir de sus imágenes

“Un isuik (Un saber muy grande)” (2022) es un cortometraje documental dirigido por Luis Tróchez Tunubalá (1), en el Cabildo Indígena de Guambía en Colombia. Aborda la vida de Daniel Estiven, un niño misak de seis años que sufre una discapacidad física a causa de una parálisis cerebral congénita. Diana, su madre, cree en Dios y ora a diario por la salud de su hijo; su bisabuelo, el Taita Antonio, sabedor de la tradición Misak, recurre a sus conocimientos para curarlo. Además, un fisioterapeuta lo visita constantemente como parte de su rehabilitación médica. Estos saberes convergen en el hogar de Daniel y le ayudan a recuperarse mientras descubre y construye su propia identidad.

En el territorio Ñomndaa en el Estado de Guerrero en México, Yecenia va al río por primera vez sin Silvia y la recuerda: “Alguna vez tú me dijiste que el hilo de algodón es como el cordón umbilical y yo respondí: el hilo es lo que nos conecta”. Ese hilo ha sido desgarrado y Silvia, víctima de feminicidio, ya no está.  “Flores de la llanura” (2021) dirigido por Mariana Xochiquétzal Rivera (2) se aproxima poéticamente a las labores de las mujeres tejedoras del pueblo Amuzgo de Suljaa’ en México. Yecenia trata de hacer su duelo por medio de rituales ancestrales que incluyen las flores de cempasúchil, el trabajo colectivo del tejido en telar y la resignificación de una tradición indígena que al igual que el proyecto de “civilizatorio moderno” que en su patriarcado sigue oprimiendo -y asesinando- a las mujeres. Eso las ha llevado a organizarse en un colectivo de mujeres.

Estos dos cortometrajes tienen varios puntos de encuentro en los que se reevalúa la idea del ser como una característica unidimensional, esencial y exotizante, más allá, o a pesar, de una mirada colonial sobre los pueblos indígenas. Hacen manifiesta la identidad como un proceso de construcción permanente y actualizable, en el que las violencias y la resistencia a ellas, juegan un papel crucial porque abren rutas de cuidado, dan un sentido a las luchas cotidianas y fortalecen la memoria colectiva. Además, factura imaginarios cristalizados de los prejuicios y estereotipos: señalan las implicaciones de ser indígena en latinoamericano en la actualidad. 

Estamos ante dos personajes cuyos cuerpos son atravesados por violencias superpuestas: el cuerpo presente de Daniel y su constante lucha: niño, indígena y en condición de discapacidad. Su familia hace todo lo posible por su recuperación. Por otra parte, el cuerpo ausente de Silvia, que fue asesinada: mujer e indígena. Sus compañeras se resisten a que caiga en el olvido. Comparten su legado y la recuerdan en el río, en las manos que hilan, en las flores que se ofrendan.

A lo largo de todo el continente americano, históricamente, a los pueblos originarios se les ha racializado y discriminado. Sufren del abandono estatal, del que solo conocen una cara someramente asistencialista o brutal y represora. Esto se traduce en todo tipo de violencias que se superponen unas con otras, y que incluyen el saqueo, la usurpación de tierras, el desplazamiento y el exterminio. El pueblo Misak y el Amuzgo no son la excepción. (3) 

Pero allí donde este par de documentales podrían ser reducidos a una denuncia, abordando de una manera cruda o ilustrativa las dificultades por las que pasan Sergio y Yesenia, las imágenes se repliegan en torno a la poesía. Una poesía reposada -jamás esteticista- que permite una atmósfera propositiva apoyada en una mirada sensible y paciente y en una voz cálida y colmada de significados. Esto sin perder de vista la identidad como un proceso fluido, y que permite, en diálogo con la ancestralidad, tener acceso a la tecnología, llevar una radio comunitaria, visitar centros comerciales, ser libres de practicar otras religiones, recurrir a la medicina alopática. Y, por supuesto, de valerse del lenguaje cinematográfico para definir el ser desde la imagen, eso que refleja lo que somos y qué nos diferencia de los demás.

Ambas obras proponen la identidad desde la hibridación, desde la permanente búsqueda de derechos y diversa, con una variedad infinita de elementos imbricados. Esto permite mover delicadamente cada uno de los pétalos que conforman el ser y también los que componen las opresiones, hasta desnudar el corazón de una identidad en constante fluidez y que interpela la imagen fijada del estereotipo indígena: un daguerrotipo del cuerpo semidesnudo, la cara pintada y con plumas en la cabeza que busca callar siglos de resistencia y condenar a estos pueblos al atraso.

-Bibliografía

Muelas, J. (2022) Proceso de resistencia del pueblo misak. Bogotá: Cinep.

Aguirre, I. (2018) Monografía del pueblo Amuzgo de Oaxaca y Guerrero. Ciudad de México: Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

1. Indígena misak. Comunicador social y periodista y licenciado en lenguas extranjeras de la Universidad del Valle. Se desempeña como realizador audiovisual y ha realizado siete cortometrajes documentales y un argumental. Actualmente trabaja con la Comisión Nacional de Territorios Indígenas. (volver)

2. Mexicana con estudios de Doctorado en Ciencias Antropológicas y Maestría en Antropología Visual. Es cofundadora de Urdimbre Audiovisual, donde trabaja como directora de cine y fotógrafa. Ha dirigido documentales y videoclips, y ha publicado diversos textos sobre cine documental y etnográfico. (volver)

3. Un texto recomendado sobre la memoria y las luchas de los misak, los hijos del agua, del sueño y la palabra, es: “Proceso de resistencia del pueblo misak” (Muelas, 2022). Sobre el pueblo amuzgo hay una completa visión que recomendamos: “Monografía del pueblo Amuzgo de Oaxaca y Guerrero”. (Aguirre, 2018) (volver)